miércoles, 27 de junio de 2012

O eres alguien o ahí te quedas.


El pasado 25 de junio , la muerte del jugador bético de 23 años Miqui Roqué no solo conmocionó al deporte español, si no también a muchos aficionados y a los que no lo son tanto.El pasado año afirmó con palabras disfrazadas de llantos y de un gran dolor, la enfermedad que le habían diagnosticado,y en la cual el capitán del Fútbol Club Barcelona (Carles Puyol) sin ningún tipo de interés y a "escondidas" tanto le ayudó durante la misma. Maldita enfermedad que hoy, pasados dos días le impide a nuestros ojos ver la capacidad que tenía para seguir luchando por su gran pasión y que algo así hiciera que se le tenga que recordar y no poder disfrutar de un gran talento por descubrir.
Hoy ante el comunicado enviado por la UEFA nos han confirmado lo que todos ya sabemos, si fallece un jugador que destaca por su fuerza y ganas de vivir no se le puede guardar un minuto de silencio porque eso es algo exclusivo al alcance de las torres más altas.Pero aquellos que hablan de respeto, son los que menos honran a sus principios. Aunque Miki, un minuto no es suficiente para agradecer todo lo que has aportado y sigues aportando tanto dentro como fuera del campo a los que quedamos aquí abajo.Con nuestras quejas ante las injusticias y nuestro apoyo nos oirán más que por callar.Gracias de todo corazón, Miqui.

viernes, 8 de junio de 2012

A falta de crisis buena es "La Roja"

Españoles, ahora más que nunca, somos todos. A pocas horas de que comience el primer partido de España contra Italia, todos se preocupan más en hacer apuestas sobre quién ganará y quien estará cerca del triunfo que en lo que está pasando dentro de sus hogares. Los medios de comunicación no cesan de anunciar experiencias de los jugadores en anteriores victorias, la alegría de aficionados, entre las que me incluyo, pero ¿es realmente esto lo importante? Las Eurocopas suceden cada cuatro años; como en las crisis cíclicas que suelen repetirse cada cierto tiempo, pero...¿crisis?¿qué crisis? Ahora todo el mundo centra su atención en estos magos del balón, que como si se tratara de superhéroes que con cada uno de sus goles pudieran solucionar el país. Si por cada gol que marcaran alguien se acordara de una persona que lo ha perdido todo, aunque haya luchado hasta el final sería distinto. Porque al fin y al cabo el fútbol son 90 minutos que provocan amnesia en todos, pero en la vida real las desgracias no solo duran ese tiempo, porque nadie sabe cuando el árbitro pitará el final de un angustioso partido.